El Seña 2009 es uno de los grandes hitos en la historia de la vitivinicultura sudamericana. Nacido de la visión conjunta iniciada en 1995 por Eduardo Chadwick (Viña Errázuriz) y el legendario Robert Mondavi, este icono del Valle del Aconcagua fue creado con la ambición explícita de elaborar el primer Icono / Premier Cru de Chile, capaz de medirse de tú a tú con los grandes châteaux de Burdeos y los cult wines de Napa Valley (como se demostró históricamente en la célebre Cata de Berlín).
Seña 2009 es un triunfo de complejidad, seda táctil y madurez terciaria. Nacido en laderas seleccionadas del Valle del Aconcagua y concebido bajo el espíritu visionario de Eduardo Chadwick y Robert Mondavi, este ensamblaje captura la riqueza de la cálida cosecha 2009 con taninos completamente pulidos y fundidos por el tiempo.
Despliega una nariz expresiva a cassis, moras, higos secos, flor de violeta, virutas de lápiz (grafito), hoja de tabaco, caja de puros, cacao amargo y especias dulces. En boca es amplio, carnoso y envolvente, conducido por una acidez mineral que alarga el final hacia un recuerdo salino y persistente.
Algunos de los puntajes y reconocimientos que ha obtenido Seña 2009, Edición de 25 Aniversario son:
96 Puntos: James Suckling.
95 Puntos: Robert Parker’s Wine Advocate (Jay Miller / Luis Gutiérrez).
94 Puntos: Wine Spectator.
94 Puntos: Decanter.
Aclamado por la crítica experta internacional por su sobresaliente capacidad de guarda y por consolidar la maestría del terruño de Aconcagua en cosechas maduras.
Ensamble:
54% Cabernet Sauvignon, 21% Carmenère, 16% Malbec, 5% Petit Verdot y 4% Cabernet Franc.
Viñedo situado en el sector de Ocoa, en las laderas de la Cordillera de la Costa. Suelos coluviales en ladera con alta presencia de piedras, gravas y arcilla sobre subsuelo granítico, ofreciendo drenaje óptimo y autorregulación térmica.
¿Qué vas a sentir?:
Una experiencia tridimensional, perfumada y de nobleza táctil. En nariz explota con capas de cassis maduro, moras silvestres, higos secos, flor de violeta, virutas de lápiz (grafito), hoja de tabaco, caja de puros, pimiento asado dulce, cacao amargo y especias exóticas.
En boca el ataque es amplio, rico y envolvente; los taninos están completamente pulidos por el tiempo, abriendo paso a un centro de boca carnoso conducido por una acidez refrescante que remata en un final largo, salino y muy limpio.
Dato Curioso:
El viñedo de Seña fue diseñado siguiendo los principios de la geometría sagrada y la biodinámica, creando un ecosistema cerrado donde los animales de la granja y la flora nativa interactúan para nutrir las vides de forma 100% natural.
¿Para quién es este vino?:
"La Cúspide de la Vitivinicultura Chilena". La botella ideal para presidir cenas de cata de alta gastronomía, banquetes con carnes rojas y caza, o para disfrutar de la madurez terciaria de un mito sudamericano.
Cosecha 2009:
En la cálida, radiante y madura cosecha 2009, procedente del viñedo propio manejado bajo principios biodinámicos en Ocoa, Seña muestra un ensamblaje complejo donde la Cabernet Sauvignon (54%) ejerce la columna vertebral, secundada por la emblemática Carmenère (21%), la Malbec (16%), el Petit Verdot (5%) y la Cabernet Franc (4%). Habiendo alcanzado su ventana ideal de plenitud terciaria, despliega un perfil fascinante: cassis maduro, moras silvestres, higos secos, flor de violeta, hoja de tabaco de La Habana, caja de puros, virutas de lápiz (grafito), pimiento rojo asado dulce, chocolate amargo y especias exóticas.
El año 2009 en el Valle del Aconcagua se caracterizó por condiciones cálidas y soleadas durante todo el ciclo vegetativo. En las laderas de Seña, esto permitió que la Carmenère y el Cabernet alcanzasen una madurez fenólica perfecta, produciendo taninos de seda, fruta negra suculenta y una longevidad aromática inolvidable.