Jardín de Hormigas, Meteora Malbec, Altamira, 2021

$ 1,399.00

Llega a Mercado de Vinos Meteora, el vino de parcela, y mayor altitud de Altos las Hormigas. Ubicado en el famoso Paraje Altarmira. Cantidades Limitadas.

El hermano menor de Los Amantes, cuya añada 2021 obtuvo 100 Puntos por Tim Atkins MW y fue catalogado como Mejor Vino de Argentina por este crítico inglés.

El “Jardín de Hormigas Meteora” fue elaborado con uvas orgánicas cosechadas del viñedo Jardín Altamira (Paraje Altamira) en el Valle de Uco, ubicado a 1,200 metros sobre el nivel medio del mar.

Descripción

Características

Uvas: 100% Malbec
Región: Paraje Altamira, Valle de Uco, Mendoza, Argentina
Guarda: 5-15 años
Barrica: Criado en toneles de roble francés sin tostar de 3500 litros, durante 15 meses. Se embotelló con una leve filtración para dar comienzo a una segunda guarda de 12 meses en botella.
Temperatura de servicio: Servir entre 14 y 16 ºC.

NOTA DE CATA

Vista: Muestra un vivo color rojo, levemente traslúcido, con tintes violáceos.

Nariz: En nariz es muy aromático, con notas frutadas: frutos negros, higos y ciruelas frescas, frambuesas y guindas; notas minerales: concreto mojado, pólvora y grafito; y notas florales: jazmín de lluvia, flor de manzanilla.

Boca: En boca, tiene muy buena acidez y equilibrio desde la entrada. Es un vino expresivo, con muchas capas, personalidad y textura, proveniente de la acidez natural que deja una sensación de grip y del perfil calcáreo del vino que muestra taninos de cal en el frente de la boca y tensión en el centro. En el final se sigue percibiendo la fruta, es muy largo en boca, y con una pureza de lugar en donde las rocas y las hierbas toman lugar con diversos descriptores.

Maridaje: Para disfrutar con tiempo y en muy buena compañía. Asados

Sobre la Bodega

En 1995, los italianos Alberto Antonini, reconocido enólogo de Toscana, y Antonio Morescalchi, un joven empresario, hicieron un viaje a Sudamérica para conocer las zonas vitivinícolas. Visitaron ambos lados de la cordillera de Los Andes y quedaron fuertemente impresionados por los viñedos que se desarrollaban en grandes altitudes y en un clima desértico como el de Mendoza (Argentina).

Estos dos jóvenes italianos vieron en Mendoza un lugar donde los valores tradicionales del vino y un inmaculado terruño se podían revitalizar con un cuidadoso enfoque de elaboración del vino y una visión más amplia. En contra de todos los pronósticos y de los consejos de los locales, decidieron emprender en una bodega dedicada exclusivamente al Malbec de Mendoza, asumiendo el riesgo de apostar por una uva cuyo potencial no estaba probado.