La uva Pinot Noir es originaria de la Borgoña francesa. Es el resultado de una mutación de la Pinot Blanc en la que se obtuvo producción de pigmentos y aromas extra.

La uva Pinot Noir (pi'no nuah) produce vinos de carácter frutal y especiado, con acidez elevada, tanino suave y ligero que se conjugan en un cuerpo medio. Podremos encontrar notas de flor de jamaica, violetas, frambuesa, frutas de hueso como la ciruela fresca y la cereza; aromas especiados como la pimienta, el clavo de olor y algunas notas de champiñón y chamarra de cuero. Los ejemplares con crianza en barrica presentarán fruta más cocida o compotada acompañada de orzús, caramelo, vainilla o tabaco.

Los vinos elaborados con Pinot Noir tienen una saturación de color media (capa media) y sus tonalidades arrancan en el rojo, presentan muy poco matiz violeta y van más hacia el rubí cuando son jóvenes y hacia el granate cuando ya tienen cierta evolución.

Los viñedos de clima fresco producen Pinot Noirs con aromas de frutas ácidas como el arándano y notas terreas como los champiñones: Francia, Óregon, Alemania e Italia. Por otro lado, en viñedos más calidos como los de California, Chile, Central Otago, Argentina y Australia, las notas serán más de fruta madura como la ciruela con especias como la nuez moscada.

Hoy en día, los tintos de Pinot Noir se complementan con la oferta de vinos rosados frescos, secos, con aromas de fresa fresca y acidez vibrante. El uso de la Pinot Noir en la elaboración de espumosos es muy frecuente, generalmente mezclada con Pinot Meunier, Chardonnay o Macabeo.

06 agosto 2022 — Miguel E. Serrano